Fijar tarifas suele combinar miedo a cobrar de más y miedo a regalarse con precios bajos. Un precio no es castigo ni medalla: es un equilibrio entre el valor entregado, su necesidad de vivir de ello y la claridad para el cliente.
Partir de la viabilidad
Estime el ingreso mínimo que necesita (impuestos, cotizaciones, seguros, formación continua, supervisión). Reste el tiempo no facturable (administración, prospección). Así obtiene un suelo realista por hora o mes antes de mirar el mercado.
Mirar el mercado sin desaparecer en él
La tarifa de colegas da un orden de magnitud (segmento, experiencia, geografía). No está obligado a alinearse: un posicionamiento fuerte o mucha experiencia puede justificar una diferencia—si su oferta y perfil lo sostienen.
Sesión, paquete, descubrimiento
- Sesión de descubrimiento (de pago o simbólica): a menudo tarifa específica, claramente delimitada en tiempo y alcance.
- Sesión suelta: su tarifa de referencia «tarifa plena».
- Paquete: precio total y valor implícito por sesión; un descuento modesto premia el compromiso y estabiliza su agenda.
Psicología del precio y claridad
Evite que todo pase por «pedir presupuesto». Al menos muestre una franja o punto de entrada para reducir fricción. Las opciones (duración, formato) deben ser comparables entre servicios.
Subir o ajustar sin culpa
Las tarifas pueden cambiar para nuevos clientes mientras honra acuerdos vigentes. Comunique pronto y con sencillez. Ajustes regulares y moderados son más sanos que años mal pagados y luego un salto brusco.
En Miraye
Mantenga honorarios alineados con sus fichas de servicio y su relato de perfil. Primero estructure la oferta: estructurar una oferta clara. Luego convierta: perfil que convierte y primeros clientes.